Errores en el trabajo

En ocasiones, aun contando con las habilidades que requiere un puesto y haciendo bien el trabajo hay otros hábitos o actitudes que comprometen el desempeño y en ocasiones evitan el crecimiento en el área de trabajo o puede hasta comprometer el empleo.

 

Aquí los errores más comunes cometidos que sin duda son plenamente identificables y previsibles:

 

Quedarse con la duda: Ya sea por temor a ser señalados o por restarle importancia al tema, el quedarse con dudas suele derivar en errores en el trabajo que, puede tener consecuencias poco deseables y hasta graves.

 

No tener control de los pendientes: Siempre será bien visto utilizar una libreta para anotar las tareas asignadas, no solamente por el jefe inmediato, si no las que vayan saliendo en juntas o reuniones. Aun cuando seas un experto en tu área, si no entregas en tiempo las cosas a las que te comprometiste, es poco probable que seas visto como una persona profesional

 

Asumir: Un error común es no corroborar los detalles de las tareas propias y de los demás que afectan nuestras actividades. Siempre habrá que asegurarse de que cada fase del proyecto fue completamente comprendida por el responsable y que están claros los tiempos y formas de entrega. Vale la pena llevar un control de cada objetivo con el detalle de los acuerdos y las tareas, las personas involucradas y sobre todo compartirlo con las mismas.

 

No promover los cambios: Caer en la rutina de únicamente cumplir con las tareas asignadas puede ser una estrategia peligrosa para la carrera de cualquier profesional.  En el mercado laboral abundan (al menos para la mayoría de las áreas) “personas que saben hacer bien las cosas”. Lo que realmente valoran las instituciones son aquellos empleados que aportan nuevas ideas, buscan aprender y contribuyen activamente con el crecimiento de la empresa.

 

No tener comunicación: Es errado pensar que el trabajo que se debe realizar sólo le  incumbe de quien lo ejecuta. Es fundamental que los trabajadores se enteren de la labor de los que tienen a su alrededor y no sólo de las personas de su área. Debe verse el trabajo como un conjunto de objetivos comunes.

 

Comentarios negativos y chismes: Tomar parte activa de este tipo de temas es probablemente el error más común. Evita participar, pero principalmente evita iniciarlos, ya que se pueden generar nuevos conflictos que afectarán la imagen que los demás tienen de ti. Procura trabajar en armonía y fomentar un ambiente laboral agradable.

 

Utilizar el Internet para temas no relacionados con el trabajo: El usar un recurso proporcionado por la empresa para consultar redes sociales, cuestiones bancarias, escuchar música o videos, por mencionar algunos, es una excelente manera de ser percibido como una persona con bajo rendimiento. Aun cuando estas actividades se realicen después de cumplir con las tareas del día la imagen que dan no es favorable; evítalas en la medida de lo posible.

 

Aislamiento: Es importante que tanto un trabajador antiguo o uno de recién ingreso, busquen la convivencia con las personas de su entorno. Convivir con el equipo de trabajo no solamente  genera un buen ambiente laboral, te permite estar al tanto de otras actividades que pueden tener impactar directamente tu labor.

 

Ser un “sabelotodo”: El dominar un tema puede llevar a algunas personas al exceso de confianza, misma que no solamente puede derivar en equivocaciones sino que limita en gran medida la oportunidad de aprender nuevas técnicas o puntos de vista.

 

Recuerda que el principal objetivo es mejorar y destacar tus principales cualidades. Haz un análisis y si has cometido alguno de estos errores aun estas en tiempo de corregirlos y mejorar tu imagen profesional.

 

 

Fuentes de consulta:

 

 

 

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